{"version":"1.0","provider_name":"SM Libros ES","provider_url":"https:\/\/smlibros.ismeduca.com\/es","author_name":"equipoweb@grupo-sm.com","author_url":"https:\/\/smlibros.ismeduca.com\/es\/author\/equipowebgrupo-sm-com\/","title":"Directivos de escuelas inteligentes - SM Libros ES","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"9f2fT5TTAy\"><a href=\"https:\/\/smlibros.ismeduca.com\/es\/producto\/directivos-de-escuelas-inteligentes\/\">Directivos de escuelas inteligentes<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/smlibros.ismeduca.com\/es\/producto\/directivos-de-escuelas-inteligentes\/embed\/#?secret=9f2fT5TTAy\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abDirectivos de escuelas inteligentes\u00bb \u2014 SM Libros ES\" data-secret=\"9f2fT5TTAy\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/smlibros.ismeduca.com\/es\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/smlibros.ismeduca.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/03\/9549.jpg","thumbnail_width":600,"thumbnail_height":848,"description":"El sistema tradicional&nbsp; en el que hemos crecido, y en el que contin&uacute;an creciendo muchos ni&ntilde;os, est&aacute; centrado en las certezas, en los resultados fijos, en una experiencia &uacute;nica para todos. Est&aacute;bamos magn&iacute;ficamente preparados para un presente continuo&hellip;que no existe. Es hora de reinventarnos como escuelas, como directivos y como profesores, porque nunca han sido tan necesarios los profesionales del aprendizaje y tan prescindibles los ense&ntilde;antes. Dos tercios de las escuelas est&aacute;n inmersas en una pasi&oacute;n educativa que hac&iacute;a much&iacute;simo tiempo que no experiment&aacute;bamos. Cualquiera de nosotros que abandone su burbuja educativa, descubrir&aacute; la enorme cantidad de energ&iacute;a, coraje, tiempo y creatividad que estamos desplegando. Tal vez porque somos conscientes de que no estamos ante una &eacute;poca de cambios en la escuela sino que asistimos a un cambio de escuela. Utilic&eacute;monos por un momento como una m&aacute;quina del tiempo educativa. Hace veinte a&ntilde;os ser profesional en cualquier responsabilidad dentro de un colegio era m&aacute;s f&aacute;cil. Bastaba con &ldquo;dar clase y gestionar a los que daban clase&rdquo;. La vida escolar y todo lo referente al aprendizaje eran lo suficientemente estables como para, haci&eacute;ndolo medianamente bien, ser v&aacute;lidos en nuestra responsabilidad. Tal vez no destac&aacute;bamos, pero aport&aacute;bamos lo correcto. Sin embargo, desde comienzos del siglo XXI, las escuelas que siguen conform&aacute;ndose con lo que saben ense&ntilde;ar y lo que se les pide (las escuelas planas) est&aacute;n transform&aacute;ndose, a una velocidad fulminante, en escuelas mediocres y prescindibles. Y lo est&aacute;n haciendo sin ser conscientes, sin saberlo, adormecidas porque sigue habiendo padres y alumnos esperando en sus puertas a ser admitidos. O excusadas del deber de repensarse, gracias a las facilidades que la burocracia, las leyes y el papeleo nos regalan para no tener tiempo para hacernos preguntas. Sin embargo, un colegio es hoy una de las instituciones m&aacute;s complejas t&eacute;cnica y organizativamente de las que se puede formar parte y a las que dirigir. Si el personaje de Federico Luppi&nbsp; en la pel&iacute;cula Lugares comunes&nbsp;hubiera le&iacute;do todo lo anterior, habr&iacute;a incluido esta certeza dentro de &ldquo;el dolor de la lucidez&rdquo;. Pero esa consciencia, siendo fundamental, nos da solo un &aacute;ngulo. Para estar completa necesita la mirada con la que Steve Jobs valoraba las &eacute;pocas de cambio, hasta el punto de provocarlas. Porque son el tiempo de las posibilidades, el tiempo de las oportunidades. Y para Appel, el cambio hay que protagonizarlo. Pero eso nos obliga a elegir: &ldquo;hacernos navegantes piratas o unirnos a la tropa&rdquo;. Transformarnos en &ldquo;exploradores del aprendizaje&rdquo; o quedarnos en simples &ldquo;colegios de toda la vida&rdquo;. Y mientras elegimos, no olvidemos que cada uno de los ni&ntilde;os de este planeta merece nuestra excelencia y no nuestra comodidad. &nbsp;Las escuelas inteligentes no se resisten a los cambios ni se limitan a adaptarse a ellos. Son escuelas que buscan el modo de utilizar y transformar lo que sucede para que se haga posible un futuro inteligente. Para conseguirlo, se est&aacute;n transformando en n&oacute;madas del aprendizaje. Son escuelas que no dejan de aprender, escuelas que crean el futuro. Dirigir una escuela inteligente es un gran reto que exige tener visi&oacute;n de futuro y conocer el perfil y las habilidades directivas que hacen posible el cambio educativo. Este libro invita a los profesionales de la educaci&oacute;n a emprender un apasionante y transformador viaje hacia un nuevo modo de entender y vivir la escuela."}