{"version":"1.0","provider_name":"SM Libros MX","provider_url":"https:\/\/smlibros.ismeduca.com\/mx","author_name":"equipoweb@grupo-sm.com","author_url":"https:\/\/smlibros.ismeduca.com\/mx\/author\/equipowebgrupo-sm-com\/","title":"Dise\u00f1o de espacios educativos - SM Libros MX","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"17LurcClvR\"><a href=\"https:\/\/smlibros.ismeduca.com\/mx\/producto\/diseno-de-espacios-educativos\/\">Dise\u00f1o de espacios educativos<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/smlibros.ismeduca.com\/mx\/producto\/diseno-de-espacios-educativos\/embed\/#?secret=17LurcClvR\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abDise\u00f1o de espacios educativos\u00bb \u2014 SM Libros MX\" data-secret=\"17LurcClvR\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/smlibros.ismeduca.com\/mx\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/smlibros.ismeduca.com\/mx\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2026\/03\/9498.jpg","thumbnail_width":600,"thumbnail_height":850,"description":"La mayor&iacute;a de las escuelas est&aacute;n dise&ntilde;adas con vistas a un modelo educativo centrado en el profesor. La desconexi&oacute;n entre la innovaci&oacute;n centrada en el alumno que muchos educadores quieren implantar y lo que el ambiente educativo les permite hacer constituye as&iacute; un verdadero problema. Este libro muestra que un centro educativo bien dise&ntilde;ado se convierte en un catalizador para el cambio pedag&oacute;gico, y proporciona estrategias para transformar la educaci&oacute;n mejorando la distribuci&oacute;n y el uso de espacios. A lo largo de la obra se hace referencia a la idea del &ldquo;edificio que aprende&rdquo;, que es acogedor, respalda el aprendizaje de un modo innovador, y vers&aacute;til, se adapta a las necesidades de alumnos y profesores, a medida que estas van evolucionando. Un edificio&nbsp; &aacute;gil fomenta la colaboraci&oacute;n, permite que estudiantes y docentes pongan en funcionamiento una variedad m&aacute;s amplia de experiencias educativas, forma a personas mejor preparadas para asumir los desaf&iacute;os de un mundo en constante cambio. Los edificios de los centros educativos tienen que dise&ntilde;arse desde el principio con el objetivo de garantizar cuatro principios del dise&ntilde;o esenciales. Tienen que ser acogedores, vers&aacute;tiles, dar cabida a diversas actividades educativas y trasladar mensajes positivos sobre actividad y comportamiento. Este enfoque difiere en gran medida del dise&ntilde;o que presentan la mayor&iacute;a de los centros educativos actuales, donde la voz cantante la lleva la funcionalidad y no la calidad. Esto significa que el dise&ntilde;o de los centros se eval&uacute;a seg&uacute;n la capacidad de los espacios individuales de cumplir con su funci&oacute;n y poco m&aacute;s. Se considera que las aulas est&aacute;n bien si pueden acoger a un determinado n&uacute;mero de alumnos; que las cafeter&iacute;as son un &eacute;xito si puede atender a un cierto n&uacute;mero de alumnos dentro de un tiempo establecido; que los laboratorios son eficaces si cuentan con el equipamiento necesario para realizar las actividades que marca el curr&iacute;culo, etc. Los cuatro principios del dise&ntilde;o mencionados garantizan las siguientes seis estrategias educativas: aprendizaje centrado en el alumno, colaboraci&oacute;n entre docentes, clima escolar positivo, integraci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a, horarios flexibles y relaci&oacute;n con el medioambiente, la comunidad y la red global. La tesis que apoya este libro es que un edificio escolar bien dise&ntilde;ado tendr&aacute; un aspecto diferente d&iacute;a tras d&iacute;a, semana tras semana, mes tras mes y a&ntilde;o tras a&ntilde;o. Los cambios ser&aacute;n el resultado directo de la forma que den sus ocupantes al ambiente en el que aprenden, de manera que se adapte a las necesidades de la actividad educativa que el centro quiera llevar a cabo."}